El obispillo

 

La esperanza es algo digno de verse, sobre todo cuando la conservan esas personas que desde hace tiempo no dejan de ir cuesta abajo. Incluso los que, sin fuerzas ni ganas de nada, han renunciado al aseo personal, piensan a veces que en cualquier momento las cosas pueden empezar a mejorar. El hombre que acaba de saquear la hucha de su sobrina no ha llegado a ese extremo. Lo vemos peinado, afeitado y decorosamente vestido. El botín es ridículo, pero le da para pasar el día. Un café con leche, una cajetilla de tabaco, unos cartones, estos no de tabaco, sino del bingo al que se ha aficionado. Si hay suerte, repondrá el dinero sin que nadie se entere y aquí no ha pasado nada.

Ninguno de los que ha cantado línea o bingo ha sido Vicente Escolano, el hombre del que hablamos, quien ahora sale cabizbajo del local y empieza a caminar hacia el puerto.

https://quetramasmoreno.blog/2022/01/02/el-obispillo-ii/